
El
Villa Gesell Golf Club tiene su origen a
mediados de la década del '60, cuando
Adriano Bonanni, entusiasta golfista,
convenciera nada menos que a Don Carlos
Gesell (el fundador de la Villa), de la
necesidad de tener una cancha de golf.
Por ese entonces, el asfalto no existía
y el ingreso al pueblo era por donde hoy
es el Camino de los Pioneros, o sea la
coqueta y arbolada calle por donde se
ingresa al club de golf.
Don Carlos, de gran visión comercial,
comprendió la solicitud mas allá de lo
deportivo y donó las 50 hectáreas para
que aquel grupito de gente comenzara a
trabajar.
El trabajo fue arduo. Se debía
transformar un médano vivo, pura arena,
en un césped parejo y firme. Con carros
a oruga, y otros tirados por caballos,
se dispuso una serie de movimientos de
arena de grandes dimensiones. Mucho
tiempo, mucho esfuerzo.
Después de algunos años empezó a verse
el fruto, así llegaron los primeros
nueve hoyos, y con ellos, las delicias
de los jugadores que nos visitaban cada
temporada. Al mismo tiempo, ía el número
de jugadores locales, los árboles iban
creciendo y la cancha comenzaba a tomar
calidad.
Ya en los '80 y '90, el club de golf era
reconocido y era miembro fundador de la
Federación Mar y Sierras, miembro de la
Asociación Argentina de Golf.
Por
entonces, se agregaron al golf los
tenistas, ya que se construyeron seis
canchas de tenis. También se hizo una
cancha de fútbol, de rugby, una
caballeriza. Diversas actividades
mostraban al Villa Gesell Golf Club bien
insertado en la sociedad geselina.
En temporada eran famosos algunos de los
torneos de golf que se organizaban, y
eventualmente se hicieron torneos para
jugadores profesionales. El mismo Pato
Cabrera, reciente ganador del Master de
Augusta, estuvo en esta cancha haciendo
de las suyas, en sus inicios por
entonces, y por supuesto, ganando el
torneo.
En la crisis del 2001 el club pasó el
trance con renovado empuje y ya en el
2002 se comenzó la construcción de los
modernos segundos nueve hoyos, para
llegar por fin en el 2006 a la meta más
ansiada de todo club de golf: los 18
hoyos.
Hoy en día en los torneos de temporada
participan doscientos jugadores pía, con
importantes marcas deseosas de mostrar
sus productos en el club, con eventos
sociales, fiestas, reuniones, con
torneos de tenis nacionales y con una
escuela de golf que trabaja para que los
más chiquitos conozcan el deporte a
través de gente especializada.
La cancha es alegre, divertida,
desafiante, con buen césped y cuidados
greens . Tiene lomadas y depresiones,
tiene miles de pinos y cipreses,
eucaliptos y casuarinas, cortaderas y
pozos de arena. Los ingredientes más
variados están presentes por doquier.
Quienes
la juegan una vez, quedan embelesados y
quieren volver al día siguiente. Y lo
hacen, y lo vuelven a hacer, hasta que
vuelven a su ciudad y prometen venir la
temporada siguiente. Y vuelven, porque
son bienvenidos, bien atendidos, en la
secría del club donde la sonrisa es una
constante, en el bar-restaurant, donde
se come rico y a buen precio, en los
vestuarios y en la cancha, donde siempre
habrá una mano geselina amiga para
colaborar en lo que haga falta.
Una cancha competitiva, de moderno
diseño pero a la vez atada a la
geografía local, de bellos paisajes y
hermosa fauna autóctona. Por estas
razones, entre otras, el Villa Gesell
Golf Club tiene siempre abiertas las
puertas a los amigos golfistas de todas
partes. Porque es un club de amigos que
a sus visitantes los cuida y los atiende
como amigos.